Al siguiente día Ibeth me levantó temprano ya que mi alarma no sonó, nos alistamos y fuimos en tren hasta la capital, luego caminamos hacia el hospital. Al llegar al lugar donde se encontraba la mamá de Sol, cruzamos con varias mujeres de diferentes edades que estaban recostadas, cada una con una enfermedad diferente.
Llegamos a la cama de la hna. Miriam y se alegró mucho al ver a Ibeth, nos saludó a todos y luego me presentaron, por alguna extraña razón estaba muy nerviosa de conocerla pero feliz a la vez, luego de haber estado orando varios días atrás por ella.
Salimos todos al patio a tomar el sol, hacia un buen día afuera. Mientras Sol daba de comer a las palomas, Ibeth fue a un costado para hablar con Miriam a solas y yo me quedé con Jonny y la abuela de Sol conversando, luego un señor se nos acercó y le testificamos.
El poco tiempo que pude hablar con Miriam realmente fue de ánimo para mí, ver lo que ella pasaba y saber que mis pruebas no son nada comparadas con las que pueda estar pasando en este momento. Me sentí desafiada a confiar aún más en Dios y agradecer por tener la oportunidad de estar aquí.
Por otro lado, hoy es cumple de Rafito. No pude saludarlo por la mañana porque con la visita y lo que teníamos que hacer se pasó rápido la hora... Ese día también era cumpleaños de Gabriel, hermano menor de Jonny, así que nos invitó a las 3 a su casa que estaba cerca al hospital.
Al llegar nos encontramos con toda la familia, peruanos. Me sentí tan en casa... Comer arroz blanco fue la segunda mejor cosa del día. Compartí sobre mi testimonio a varios de la familia y contábamos anécdotas de cuando estábamos en nuestro país.
Fue una tarde muy divertida, pero terminé tan agotada que me quedé dormida en el sofá, al lado de Sol. Me levanté poco antes de que le cantáramos el cumpleaños a Gabriel.
Ya por la tarde regresamos a casa, en La Loma. Ya que no habría reunión ese día, comenzamos con las visitas a casas. La primera que visitamos fue a Mara y su familia. Ella había preparado mazamorra morada por la tarde así que nos invitó a los 4. Compartimos con la familia igual y pude conocerlos un poco más. Luego pasamos un rato por la casa de Mayra, debido a la hora solo pudimos saludarla y tener una conversación rápida.
Pero al final del día, terminamos super agotados, sin embargo con la alegría de haber podido conocer a tantas personas y saber que serán con quienes podré compartir mucho más durante el año.
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